Sábado 6 de Abril
Hoy es el día del entierro de la sardina,una fiesta que se incluye en las fiestas de primavera.Consiste en hacer desfiles en los que salen bailarinas con muy poca ropa,espectáculos con fuego,gente que se disfraza y reparte juguetes y por último,de madrugada,se quema una falla
de una sardina al principio de la Gran Vía.Yo nunca la veo en directo porque acabo muy cansada después de ver el desfile y prefiero ver la quema por la televisión.
La ventaja de tener mi casa más o menos cerca de donde la queman es que cuando tiran los fuegos artificiales los veo desde la ventana de mi habitación.
Por la mañana mi madre me levanta y me dice.
-Cris,levántate y vístete que nos vamos a ver a los sardineros que salen por la mañana.
Los sardineros son personas que reparten juguetes y se creen superiores por salir ahí ya que para poder hacerlo tienes que pagar mucho dinero.
-Mamá yo voy a ir al desfile de la noche,ahora no me apetece ir a Santo Domingo
-Pues sola no te vas a quedar
-Díselo a María
Mi hermana tampoco quería ir y le apetecía quedarse viendo la tele.
Al final mi madre se fue con mi padre un poco mosqueada y mi hermana y yo nos quedamos descansando.
Al rato me levanté y me fui a mi habitación para escuchar música y entonces vi el corazón de gomaespuma del viaje y mi mente se llenó de recuerdos,no sé por qué tenía que ser todo tan difícil.
Lo cogí y lo apreté muy fuerte.
Eran las cinco de la tarde y mi padre se estaba poniendo nervioso,la razón: tiene que reservar por lo menos quince sillas para ver el desfile de esta noche y como siempre cogemos sitio cerca de mi casa pues le toca a él hacerlo todo.
-Cristina,voy a bajar ya,luego a las siete bajas tú y yo me doy una vuelta
-¿Pero hasta qué hora voy a estar guardando las sillas?
-Hasta las ocho
Pff tenía que estar una hora sentada en esas sillas de madera incómodas.Lo que no me parece justo es que los amigos de mis padres vengan a las ocho y media,se sienten y sólo tengan que esperar media hora para que comience el desfile pero como soy pequeña pues no puedo decir nada.
-Vale pero después que venga mamá y me reemplace
Asintió con la cabeza y cerró la puerta al salir.
A las siete salí de casa y me dirigí a donde estaba mi padre,me senté en una silla y me puse a mirar a la gente que pasaba.Estábamos en segunda fila ya que la primera siempre se llenaba enseguida porque siempre la cogían los gitanos.Segunda estaba bien porque cuando lanzan los juguetes no estás ni muy pegado a la carroza ni muy lejos.
Me estaba desesperando,menos mal que faltaban cinco minutos para las ocho,me subí a una de las sillas y empecé a mirar si venía mi madre y allí estaba,intentando pasar entre toda la gente,mi padre seguía sin aparecer.
-Ya he llegado¿Te has aburrido mucho?
-Demasiado
-¿Y tú padre?
-Dando una vuelta
-Voy a llamar a estos para que vengan ya
-Sí mejor,¿puedo darme una vuelta yo?
-Bueno pero no te vayas muy lejos que hay mucha gente y te pierdes
Me levanté y me fui andando por en medio de la carretera que estaba cortada.Me puse a ver los puestos de palomitas y algodón de azúcar y de repente pasó un chico que se parecía mucho a Mike,me quedé mirándole y decidí seguirle,me aburría y no pasaba nada por cotillear un poco.
Se iba hacia la Gran Vía y como eso estaba muy lejos de mi sitio aborté la misión y me di la vuelta.
Sabía que no era él pero el mero hecho de pensar que podría haber sido hacía que el corazón me latiera muy deprisa.Pasado esto decidí volver.
Al llegar vi que los demás ya habían llegado y me senté junto a Laura y Antonio.A Laura no la veía mucho pero me caía genial.
A las nueve ya empezaba el desfile y no tardaron en aparecer los grupos de baile,a todos los chicos se les salían los ojos de las órbitas al ver a las tías bailar y eso me parecía una injusticia porque los tíos que salían eran gays y feos.
Luego llegaron los peluches gigantes para los críos,las carrozas con juguetes siempre están al final pero antes de eso siempre va una carroza con brasileñas haciendo top-less y enseñando prácticamente todo, en vez de mirarlas yo miraba las caras de los hombres de mi alrededor y me entraba la risa con la cara de perturbados que ponían.
-Laura Laura,mira la cara del tipo de azúl
-Jajaja se ha puesto hasta rojo
-Jajaja esto es una injusticia,yo también quiero divertirme
-Ya ves pero luego nosotras nos podemos reír de ellos con esto
-También es verdad jajaja
Por fin dejaron de pasar esas carrozas y llegaron los juguetes,la gente empezó a levantarse de las sillas y unos se iban a primera fila,otros se quedaban de pie en su sitio y otros se ponían de pie en sus sillas,yo soy del segundo y tercer grupo.
Empezó a sonar una canción que estaba muy chula y Laura y yo nos miramos y dijimos a la vez:
-¡Venga a bailar!
Y nos pusimos a bailar delante de todo el mundo,mientras la gente se peleaba por coger los juguetes que tiraban,nosotras estábamos en nuestros sitios riéndonos y bailando sin parar.
En el edificio de enfrente,en el primer piso,había mucha gente asomada al balcón,eran estudiantes y uno de ellos era gay,nos miró y nos señaló y de repente empezó a cantar la canción que estábamos bailando.Empezamos a bailar señalándole y es nos aplaudía.La gente de atrás se dio cuenta y comenzó a mirar al chico que cantaba.Me lo estaba pasando genial.Al terminar todo,sólo conseguí llenar media bolsa de juguetes pero eso me daba igual,me despedía de todos y mis padres,mi hermana y yo nos fuimos a casa.
De camino,las churrerías estaban llenas de gente y eso que serían las doce y media de la noche.
Al llegar me puse el pijama y me tiré a la cama.Estaba agotada.
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